Convirtiendo las casas en "templos"

May 31, 2026    Edgardo Peña

¿Sabías que durante los primeros 300 años del cristianismo no existían templos como los conocemos hoy? Los primeros creyentes se reunían en casas, entendiendo una verdad poderosa: tú eres el templo de Dios.


Jesús vino a cumplir todo lo que representaba el Tabernáculo de Moisés y el Templo de Salomón. Cuando dijo "destruyan este templo y en tres días lo levantaré" (Juan 2), hablaba de su cuerpo. Ahora, por Cristo, nosotros somos templos vivientes donde Dios quiere respirar desde adentro.


El desafío es claro: convirtamos nuestras casas en territorios de Dios. Al menos una vez por semana, reúne a tu familia para orar, adorar y compartir la Palabra. Allí, en tu hogar, es donde más necesitas los milagros de Dios. No necesitamos edificios religiosos cuando llevamos la presencia de Dios dentro de nosotros.


¿Aceptas el reto del altar familiar?