De la contemplación a la Transformación

Mar 15, 2026    Gabriel Castro

A veces el velo no está delante de nuestros ojos… sino sobre el corazón. El apóstol Pablo decía que ese velo nos impide ver con claridad. Limita nuestro acceso, distorsiona nuestra percepción y nos hace vivir sin contemplar plenamente la gloria de Dios.


Pero hay una buena noticia: cuando nos volvemos al Señor, el velo se quita.